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Diplomacia de contención: migración, asimetrías y agencia condicionada en las periferias del sistema internacional

Nota: Las opiniones expresadas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la posición de este sitio web.


Dinâmicas de diplomacia de contenção: cooperação assimétrica, acomodação negociada e contestação estratégica estruturam a externalização do controle migratório, com deslocamento de custos para periferias do sistema internacional
Dinámicas de la diplomacia de contención: la cooperación asimétrica, la conciliación negociada y la disputa estratégica estructuran la externalización del control migratorio, trasladando los costos a las periferias del sistema internacional. Imagen generada por inteligencia artificial (Gemini) con fines ilustrativos.

En las últimas décadas, la migración internacional ha sido cada vez más encuadrada como un tema de seguridad, sin perder su dimensión humanitaria y de cooperación internacional, ocupando una posición central en las agendas de los países centrales. El cierre progresivo de fronteras, la difusión de una lógica defensiva de control de la movilidad y la creciente asociación entre migración, riesgo y amenaza han reconfigurado los términos del debate global. En este proceso, una parte significativa de los costos políticos, sociales e institucionales de estas políticas ha sido desplazada hacia países posicionados de forma periférica en el sistema internacional, frecuentemente convertidos en espacios de contención y gestión de flujos que no controlan plenamente. Frente a este escenario, se impone una cuestión aún poco explorada: ¿hasta qué punto las respuestas adoptadas por estos países permanecen estrictamente reactivas o pueden ser comprendidas como formas incipientes de diplomacia migratoria frente al endurecimiento de las fronteras en los países centrales?


Este encuadre de seguridad no se expresa únicamente en medidas domésticas restrictivas, sino también en la reorganización de las responsabilidades que estructuran la gobernanza migratoria internacional. A través de acuerdos bilaterales, condicionalidades políticas y arreglos de cooperación asimétrica, los países centrales han desplazado hacia sus periferias funciones centrales de vigilancia, selección y contención de flujos migratorios. Este desplazamiento preserva, por un lado, la capacidad decisoria de los países centrales y, por otro, impone a los países periféricos la implementación de políticas que tensionan sus marcos legales, sus capacidades administrativas y sus compromisos internacionales. Se trata menos de un discurso aislado y más de una práctica que redefine quién decide, quién ejecuta y quién asume los costos del control de la movilidad.


Aun así, este arreglo no elimina la capacidad de acción de estos países. Frente a la presión ejercida por el cierre de fronteras, han movilizado un repertorio variado de respuestas que va desde la acomodación negociada hasta la contestación diplomática puntual. En muchos casos, tales respuestas se formulan bajo fuertes constricciones, en contextos de crisis o sobrecarga institucional, lo que les confiere un carácter contingente. Reducirlas a la pasividad, sin embargo, oscurece el hecho de que expresan formas de agencia condicionada, ejercidas dentro de límites estructurales claros. Es en este espacio ambiguo, entre reacción y estrategia, donde comienza a delinearse una diplomacia migratoria propia de las periferias del sistema internacional.


Estas respuestas no son homogéneas. Varían según la posición geográfica, el grado de dependencia económica y el margen de negociación política de cada país, pero pueden comprenderse a partir de algunas lógicas recurrentes de acción diplomática: acomodación negociada, contestación estratégica y externalización explícita de costos. Es a la luz de estas lógicas que las iniciativas recientes adquieren mayor claridad analítica.


En el norte de África, el acuerdo firmado en 2024 entre la Unión Europea y Egipto, que elevó la relación bilateral al estatus de asociación estratégica acompañada de un robusto paquete financiero, ilustra la monetización de la contención migratoria. En medio de una profunda crisis económica, Egipto convirtió su posición geográfica estratégica en capital político y financiero, ofreciendo estabilidad y control a cambio de liquidez. En este caso, la contención migratoria se transforma directamente en un recurso financiero y en estabilidad política, ejemplificando una lógica de acomodación negociada bajo fuerte asimetría.


En un sentido distinto, el caso de Níger revela una lógica de contestación. La derogación de la legislación que criminalizaba el tránsito de migrantes por el territorio nigerino, tras la ruptura con Francia y la Unión Europea, señaló que el control migratorio también puede movilizarse como instrumento de represalia geopolítica. Al reabrir rutas en el Sahel, Níger explicitó que la contención europea no es automática ni gratuita. Aquí, la migración deja de ser únicamente objeto de gestión y pasa a operar como palanca política, utilizada para afirmar soberanía en un contexto de ruptura.


Fuera del eje euroafricano, la misma lógica se reproduce. En América Central, el acuerdo firmado en 2024 entre Panamá y Estados Unidos, mediante el cual Washington pasó a financiar vuelos de deportación de migrantes que atraviesan el Darién, transformó la gestión migratoria en un servicio contratado. Panamá acepta reforzar el control, pero se niega a asumir sus costos, desplazándolos hacia el país central interesado en la contención. En este caso, el control migratorio es explícitamente externalizado, evidenciando una lógica de prestación de servicios bajo presión asimétrica.


Aunque estas dinámicas son más visibles en países del Sur Global, no se limitan a este espacio geográfico. Las periferias internas de Europa también han sido incorporadas a esta arquitectura de contención. El acuerdo firmado entre Italia y Albania para la instalación de centros de procesamiento de migrantes en territorio albanés representa un salto cualitativo en este proceso. Al aceptar albergar estructuras extraterritoriales de selección y eventual deportación, Albania no solo ofrece cooperación operativa, sino que cede parte de su soberanía territorial a cambio de capital político en el proceso de adhesión a la Unión Europea. Aquí, la contención deja de involucrar únicamente el control y pasa a incluir la cesión de jurisdicción, estableciendo un precedente normativamente sensible.


Estos ejemplos revelan que la diplomacia migratoria ejercida en las periferias del sistema internacional existe menos como un proyecto articulado y más como un conjunto de respuestas situadas, moldeadas por presiones inmediatas y por incentivos asimétricos. La dificultad de coordinación no deriva únicamente de limitaciones institucionales, sino también de la competencia entre países por recursos, reconocimiento político y alivio de cargas domésticas. En este contexto, la articulación colectiva aparece menos como una opción estratégica viable y más como un objetivo constantemente tensionado por urgencias internas y compromisos bilaterales desiguales.


Los riesgos de esta diplomacia condicionada se hacen evidentes cuando tales arreglos dejan de ser excepcionales y pasan a normalizarse. A medida que los países periféricos internalizan la lógica de contención y asumen funciones definidas externamente, se amplían las asimetrías decisorias y los costos políticos y humanitarios asociados a la gestión migratoria. Incluso cuando se ejerce como negociación o acomodación, esta diplomacia puede contribuir, de forma inadvertida, a la reproducción de las estructuras que limitan su propio margen de acción.


La diplomacia migratoria observada en estas periferias (geográficas o sistémicas) no puede, por lo tanto, ser entendida únicamente como una respuesta reflejo a políticas restrictivas. Constituye un espacio complejo de negociación, acomodación y, en determinados momentos, de contestación. El desafío que se plantea no es solo gestionar flujos, sino transformar respuestas contingentes en estrategias diplomáticas capaces de reequilibrar, aunque sea marginalmente, las relaciones de poder que estructuran el régimen global de migración.


Referencias y lecturas recomendadas


Huysmans, Jef. The Politics of Insecurity: Fear, Migration and Asylum in the EU. Routledge, 2006.https://www.routledge.com/The-Politics-of-Insecurity-Fear-Migration-and-Asylum-in-the-EU/Huysmans/p/book/9780415361255


Consilium (2025). Cimeira UE–Egito: parceria estratégica e abrangente.https://www.consilium.europa.eu/en/meetings/international-summit/2025/10/22/


Despite fears in Europe, no migrant surge after Niger junta scrapped ban. Reuters, 7 jun. 2024.https://www.reuters.com/world/despite-fears-europe-no-migrant-surge-after-niger-junta-scrapped-ban-2024-06-07/


US deports migrants to Panama under bilateral agreement. Reuters, 13 fev. 2025.https://www.reuters.com/world/us/us-deports-panama-nearly-120-migrants-different-nationalities-2025-02-13/


Italy to turn empty Albania migrant centre into repatriation hub. Reuters, 28 mar. 2025.https://www.reuters.com/world/europe/italy-turn-empty-albania-migrant-centre-into-repatriation-hub-2025-03-28/


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